El escocés levanto el trofeo de campeón en el ATP 500 de Pekín, se
quedó con el quinto título del año y está cada vez más cerca de Novak Djokovic.
Habrá
alguien diferente a Andy Murray en esta temporada, pues él es el máximo favorito
al título y este cumplió con los pronósticos venciendo a Grigor Dimitrov en un
marcador de (6-4), (7-6)2, en la final del ATP 500 de Pekín y se quedó con el
trofeo que lo acredita como campeón del torneo de Pekín.
En
un trámite que se planteaba sin problemas para el campeón al adelantarse (4-2),
en el segundo set sin embrago cedió su servicio en el décimo game (5-4) y todo
se forzó a un tiebraek.
El escocés estuvo, como suele ser habitual en los últimos años,
intratable desde el fondo de la pista, sólido como una roca, rápido de piernas
y con una consistencia propia de uno de los mejores tenistas de los últimos
tiempos.
Por su parte Dimitrov lo intentaba, jugaba a un gran ritmo, le
impregnaba velocidad a la pelota e intentaba dominar al escocés, pero este no
se dejaba
Con este triunfo Murray sigue demostrando su crecimiento personal y
profesional en el mundo del tenis. Dimitrov dio pelea pero no pudo quebrantar
el muro británico.







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